Especiales Apoyo Psicosocial:

FILIALES MEJOR PREPARADAS PARA ENFRENTAR SITUACIONES DE EMERGENCIA

El objetivo que busca la Unidad de Apoyo Psicosocial es apoyar y fortalecer los equipos de las Filiales, reforzándolos como referentes locales, validados y queridos por su propia comunidad. Así, una vez capacitadas, las Filiales podrán actuar por sí mismas, con confianza en sus recursos propios y en sus capacidades de poner en práctica lo aprendido.

2010, el año del Bicentenario, será recordado también por dos situaciones que pusieron a prueba la capacidad de nuestro país de enfrentar emergencias: el terremoto grado 8.8 en la Escala de Richter del 27 de febrero y el derrumbe en la mina San José, Región de Atacama, que dejó a 33 mineros atrapados a cerca de 700 metros de profundidad.

En ambas tragedias, Cruz Roja ha trabajado codo a codo con la comunidad. Pero el trabajo en terreno nos enseñó que tan importante como asegurar las necesidades básicas –alimentación, alojamiento y salud– es entregar apoyo psicosocial a personas que están enfrentado un trauma emocional, que si no es abordado a tiempo, puede dejar profundas huellas que dificulten el correcto desarrollo esas personas.

Frente a esta necesidad, la Dirección Nacional de Salud de Cruz Roja Chilena creó una nueva línea de trabajo, denominado Apoyo Psicosocial. Este equipo trabaja en terreno involucrándose profundamente con las realidades de los afectados, bajo la premisa de que

CRCh es una única Además, compromisos de ayuda que aún siguen vigentes, sino que además, han debido aplicar más que nunca el principio de "unidad" demostrando que a nivel nacional existe sólo una Cruz Roja Chilena, en la que prevalece el apoyo mutuo.

El equipo de Apoyo Psicosocial trabaja guiado por la realidad de cada comunidad. Aquí no hay recetas mágicas que se aplican en forma genérica, sino que se interviene considerando las características específicas de los afectados y de la situación que están enfrentando. Se trata, en último término, hacerse parte de la comunidad, y desde esa posición, apoyar a enfrentar el trauma.

De la misma forma, se trabaja con cada Filial, maximizando los recursos disponibles. Aquí se trata también de potenciar los equipos de cada Filial, prepararlos para que ellos mismos puedan hacerse cargo de cualquier situación de emergencia que pueda producirse, cuidado también los aspectos vinculados con el desarrollo psicosocial de los afectados. ¿Quiénes pueden entregar una mejor respuesta que los propios voluntarios, que conocen a sus vecinos y a la zona, que comparten una experiencia común?

Por eso, el quipo de profesionales que compone la Unidad de Apoyo Psicosocial se esfuerza por ser visto como uno más, es decir, voluntarias y voluntarios que se suman para superar una situación compleja, no un equipo de expertos afuerinos que imponen una forma de ver y hacer las cosas. Ello adquiere una validez aún mayor, porque Cruz Roja es una sola, un mismo espíritu, en todo Chile.

El objetivo que busca la Unidad de Apoyo Psicosocial es apoyar y fortalecer los equipos de las Filiales, reforzándolos como referentes locales, validados y queridos por su propia comunidad. Así, una vez capacitadas, las Filiales podrán actuar por sí mismas, con confianza en sus recursos propios y en sus capacidades de poner en práctica lo aprendido. Por supuesto que en esta tarea no estarán solas. Cuentan con el respaldo y acompañamiento continuo de la Dirección Nacional de Salud de CRCh, que será una guía constante en cada nuevo paso.

Las Filiales no están solas

El respaldo técnico que entrega la Unidad de Apoyo Psicosocial no es sino un pilar más para el trabajo desarrollado por las Filiales. Se trata de que cuando el equipo retorne a Santiago, deje una Filial con nuevos recursos y con mejores herramientas.

La Dirección Nacional de Cruz Roja Chilena apoya a las distintas regiones en este desafío. De hecho, la Doctrina de la Institución establece "el derecho de aprender y desarrollar nuevas aptitudes y conocimientos", es decir, el derecho a una formación continua y especializada para los voluntarios. A ello se suma el deber de las distintas filiales de "fortalecer a la Sociedad Nacional, de la que todos somos parte, informándose para ello debidamente de sus metas, objetivos y sistemas de actuación".

Los voluntarios y voluntarias de Cruz Roja ya tienen ganado un lugar de respeto en la sociedad chilena. Para responder de mejor forma al desafío que ello significa, necesitamos Filiales más preparadas, con nuevas herramientas, acordes a las necesidades que los propios integrantes de las Filiales identificaran en su contexto y realidad regional. Una vez adquiridas estas capacidades de respuesta podrán ejercerlas, demostrando confianza en sus recursos y potencialidades.